Rebajas.

Antes el día 7 de enero era una lucha cuerpo a cuerpo y en primera línea por ser la primera en pisar los centros comerciales y las tiendas.

Un día mítico, portada de periódicos y cabecera de los telediarios, llegando a hacer famosas y protagonistas de un anuncio, a esas señoras que siempre veíamos cruzar las puertas en primera posición año tras año.

También siempre ha sido por excelencia el día que marcaba el final de las navidades y de sus excesos. El  día de cambios o de devoluciones de esos regalos poco acertados.

Corríamos entre los pasillos por atrapar y conseguir los mejores chollos y gangas, artículos que se escapaban de nuestro presupuesto habitual, cosas necesarias o caprichitos varios y que a partir de este día y durante un mes podías buscar y rebuscar por los rincones de cualquier tienda.

Como han cambiado las rebajas…

Parte de la culpa de este cambio lo tenemos nosotros, los consumidores, que hemos transformado la forma en la que adquirimos los productos, se ha normalizado la compra online y con ello las empresas se han aprovechado ajustando su estrategia comercial a las nuevas necesidades del mercado.

Es común encontrar en las diferentes webs de tiendas un apartado denominado “special prices” pequeños excedentes que se encuentran rebajados, del mismo modo, en las tiendas físicas, han cambiado su estrategia comercial de fuertes campañas puntuales por un bombardeo constante de productos con descuentos, incentivando a los consumidores constantemente.

Aunque no parece que sea el final de tan curiosa tradición, sí que creo que estamos delante de un cambio en las costumbres culturales del comercio en nuestro país.

“Sin importar en qué segmento compitas, la innovación debe estar centrada en el consumidor”, A.G. Lafley.